miércoles, 17 de enero de 2018

Le llamaban "La Loca"

***
Relato
 
La recuerdo, como si fuera hoy mismo, cuando aquella mujer sin nombre, quien  las vecinas les llamaban “La Loca”, pasaba por mi calle hacia el puerto a esperar los barcos pesqueros, con la esperanza de recibir unos pescados.

Los pescadores, quien la conocía, les tenían, ya preparado, unos pescados.
Ella los guardaba en su mochila de cuero despellejado y La Loca se alejaba del puerto, muy  feliz.

También recuerdo una tarde lluviosa, cuando, mirando por la ventana, vi a La Loca andando hacia el puerto y caminando por el centro de la calle, con expresión sonriente y segura. De pronto, un coche dobló muy rápido la esquina, casi atropellándola. El conductor, asustado, le gritó “¡Estás loca, súbete a la acera!”

La Loca, sin ser consciente de lo que ocurrió, siguió por su camino.
El conductor se bajó de un coche verde y con un faro roto, cogió a La Loca por un brazo y la empujó hasta  la acera, sin dejar de gritar.

Ante aquello no me pude contener.  Abrí la ventana y le grité al enfurecido conductor. ¡Suelte a esa mujer ahora mismo, si no quieres que llame a la policía!

¡Usted no se meta! ¡No ves que está loca, va caminando por medio de la calle y casi le mato! Me dijo aquel hombre regordete, de baja estatura y echando espuma por la boca.

¡Y usted no sabe que va en dirección prohibida! ¡Esta calle es peatonal!
Mis gritos y los gritos de aquel desconocido conductor se juntaron con el ruido de la lluvia.

¡Tú, y tú, callaos las bocas! nos gritó La Loca, mirándonos con ojos grandes  y señalando con su dedo amenazante. ¡Dejadme en paz!  Por vuestra culpa voy a llegar tarde al puerto. Estoy harta de escucharos.
Sois, tal para cual, un par de locos…. ¡locos!

 -Los cuerdos y los  locos, dan vueltas en la batidora del mundo, cuando se detengan a pensar… ¿Quién es quién?
 
Código de registro: 1706012493715
 
Queridos amigos y amigas. A todos les doy las gracias, por vuestra paciencia, por estar aquí, a pesar de mi ausencia.  A veces, no estamos donde quisiéramos estar...
Os dejo con cariño besos y abrazos.
 
GRACIAS.
 
Lola Barea

20 comentarios:

  1. Me encanta volver a leerte! No te preocupes, cada cuál está donde debe cuando debe. Tu elati nos deja una buena moraleja en la que pensar. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Belén. He intentado dejarte un comentario en tu blog: PUEBLO POETA" me ha sido imposible. Aprovecho para decirte que, me ha encantado tu poema, es precioso. Te dejo el comentario que no he podido dejar en tu blog.
      ***
      A tu poema: Autobiografía"

      Los poetas nunca se van, quedan entre sus versos.
      Hola Belén. Me alegro de estar aquí para leer tu precioso poema. Lo he leído dos veces, y con tu permiso, lo voy a leer otra vez. Gracias por compartir tus letras. Me encanta como escribes, eres poeta y como digo yo, de las buena.

      Abrazos grandotes para ti.

      Lola Barea

      Eliminar
  2. lo de la cordura y la locura es algo relativo, como las velocidades en física. por ejemplo, si vas en un tren puedes pensar que el tren está parado y que es el paisaje exterior el que se mueve. pues con lo de estar loco o cuerdo, igual. si alguien te llama loco porque haces algo diferente, lo mismo el loco es él y el normal eres tú.
    besos!

    ResponderEliminar
  3. Que bueno verte por aquí de nuevo, Lola.

    A veces entre locos y cuerdos, es más fácil ver la paja en ojo ajeno que la viga en el propio.

    Besos

    ResponderEliminar
  4. Me ha encantado tu relato Lola, verdaderamente ¿Quiénes son los locos y quiénes los cuerdos?
    Un beso

    ResponderEliminar
  5. Cómo bien dice el refrán: "Ni son todos los que están ni están todos los que son". Sorprendente relato.Besicos

    ResponderEliminar
  6. Como dijo aquel poeta: "Pierdo mucho y gano poco siendo cuerdo, mejor es volverme loco".

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Siempre me he preguntado ¿Cuál es el límite entre la cordura y la locura? Interesante relato, me gusta. Y no te preocupes por las ausencias a veces son inveitables. Un beso

    ResponderEliminar
  8. Muchísimas gracias a todos/as, voy pasando por los blogs amigos, voy muy lenta, pues, una vez que estoy dentro de vuestros blogs, disfruto de vuestros trabajos, vuestro arte, tengo que añadir que hay mucho y muy bueno. GRACIAS.

    Besos y abrazos.

    Lola Barea.

    ResponderEliminar
  9. Querida Lola, a veces los que están locos son mas cuerdos que los mismos cuerdos y es que la vida ahora ve uno tanto que...tienes tanto de loco como de cuerdo ,empiezan los gobernantes en hacernos creer lo blanco en negro ...pero ellos los cuerdos son los locos ,nadie les puede ya creer y son los guías de la nación.
    Gracias Lola te quiero y recuerdo tu bella amistad ...muy cuerda .Besos

    ResponderEliminar
  10. Por aquí se suele decir: NO ESTÁN TODOS LOS QUE SON Y NO SON TODOS LOS QUE ESTÁN.
    El comportamiento de ciertos conductores,en ocasiones, deja mucho que desear.
    En momentos que se necesitaría calma y serenidad, se reacciona de forma descontrolada y las cosas se complican mucho más.
    Me he llevado una alegría al verte por mi espacio, hacía mucho que no sabía nada de ti, bueno, yo también tengo que reconocer que he estado ausente casi cinco meses, mi ordenador no funcionaba y necesitó reparación. Ahora todo ha vuelto a la normalidad.
    Ha sido un placer leerte.
    Cariños.
    kasioles

    ResponderEliminar
  11. Cada cual en su mundo.
    El hombre actúo de forma desmedida, con agresividad injustificada. Que se lo haga ver. Pero dentro de sus malas formas algo quería hacer bien: que La Loca fuera por la acera y así no poner en peligro su vida ni la de otros.
    La espectadora hizo bien en llamarle al orden por la agresividad y porque iba en dirección contraria, poniéndose en peligro y a los demás.

    Haces reflexionar con este relato, Lola.

    Besos.

    ResponderEliminar
  12. ¡Ay Lola, por Dios!!!

    ¡Que preciosidad de relato nos regalas, reina, que imaginación más chula la tuya! Todos somos algo locos, de un modo u otro... No somos todos los que estamos, ni estamos todos los que somos, la que más me gusta es la loca de la ventana, aunque la del puerto... Su papel no es nada feo.

    Me ha encantado y he pasado un rato súper agradable: felicidades, me supo a poco me quedé con ganas de más. Gracias por tu buen hacer. Y mi gratitud por tu huella en mi puerto
    Ha sido un placer pasar a leerte, siempre lo es.

    Te dejo un abrazo y mi gran estima.
    Se muy= muy feliz.



    ResponderEliminar
  13. Un relato interesante Lola ya que nos da para reflexionar sobre quien está más loco si el que llamamos cuerdo o el llamamos loco.

    Un abrazo de Espíritu sin nombre.

    ResponderEliminar
  14. la llamaban la loca
    y ella era feliz de esa manera...sentía libertad de palabras y una vida entera
    me encantas

    ResponderEliminar
  15. Hola, Lola. Ha sido un placer volver a leer tus relatos, sobre todo este de la loca.
    Yo creo que hay más locos cuerdos... porque en este caso, el loco era él y no ella, y encima, casi le pega... vivir para ver.
    Un relato lindo para reflexionar.

    Gracias por tu visita en mi blog, donde espero verte de nuevo cuando puedas, jajaja.
    Abrazos siempre con cariño.

    ResponderEliminar
  16. ¡Hola Lola!

    Paso a releer este precioso relato que me enamora, y también dejarte un abrazo con mis mejores deseos de que te abrace la felicidad.

    Un beso y mi gratitud.

    ResponderEliminar
  17. Entre locos y cuerdos hay un gran misterio a resolver...


    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  18. Me ha encantado turelato Lola, para reflexionar. Un abrazo.

    ResponderEliminar

Gracias por pasar, leer y dejar tu huella.