miércoles, 25 de mayo de 2016

"Fuga del tiempo" Haikus

*
Llega la noche
sustitutas estrellas
luces del día.
*

Miles de gotas
tempranero rocío,
el nuevo día.
*

Se abre la noche
despertador de luna,
final del día.
*
 

 La vida va de la mano del tiempo por el caminito veloz.

Código de registro: 1605167648684
Lola Barea.

domingo, 8 de mayo de 2016

"La almohada" Relato.

Jamás pensé en tan importante utensilio, ahora le echo mucho de menos, mucho. Les cuento:
-Es de noche y me encuentro perdida en el bosque, entre árboles, matorrales,  zarzas, charcos de lluvia, y, tengo frio,  cansancio, sueño, mucho sueño.
Veo un llano en medio de varios árboles, la tierra está despejada de ramajes, un lugar perfecto para descansar.
He buscado ramas secas, con algunas he preparado una especie de cama, con el resto para cubrirme. 
Ha parado la lluvia,  se fue el frio, y  he conseguido relajarme, a pesar de mi situación.
Miro hacia el cielo, las nubes van tan deprisa, que me confunden - no sé si son ellas que se mueven o yo. 
Escucho ruidos cerca de mí, puede ser algún conejo. Cojo una rama, y la sacudo contra el tronco del árbol, a la vez que hago uso de mi voz para ahuyentar al intruso visitante, (quizás la intrusa sea yo). De nuevo silencio.
Vuelvo a cubrirme con las ramas, y me concentro  mirando al cielo. Ya se ven algunas estrellas, eso hace que no sea tan negra la noche. Escucho como se acomodan pájaros en los árboles, pero no tengo miedo de ellos.
Las ramas no sirven como almohada,  están duras, frías,  se clavan en todo mi cuerpo y me duele el cuello.
Echo de menos mi blandita almohada, con su almohadón recién lavado, y suave con el suavizante de marca blanca, oliendo a flores del bosque.

Lola Barea.
Código de registro: 1605087459155

martes, 26 de abril de 2016

"Voy subiendo la cuesta"

 
Voy subiendo la cuesta, que me cuesta,
las palabras herméticas, convento,
alas con pies quisiera, mil y un viento
que nutre los pulmones, que molesta.
 
He perdido colores, flor que resta,
arriba siempre está el gozo contento,
alcanzar sueños para el desaliento
y tocar de la altura su alta cresta.
 
Caminé por el borde del camino,
cien velas encendí para mi sombra
y esos pesares que nunca termino.
 
Sorbo de fuerza para el peregrino,
seguir con todo aquello que me asombra
y dejar ese bajo tan cansino.
 

Código de registro: 1604037139536
Autor Lola Barea Barrera.

 

miércoles, 20 de abril de 2016

“La casa del horizonte”

Aquella casa no es  casa,
a veces apena es mía,
solitarios  cuadros, solos,
en la pared fría, silenciosos.
 
La casa no mira al mar,
el mar mira hacia la casa,
en las ventanas…
llora el naufragio.
 
Por la otra orilla,
donde duermen los sueños,
la sonrisa perdida,
y los días en letargos.
 
Allá, a lo lejos,
se divisan palabras
de oscuras sombras
y dañinos  vientos.
 
El tiempo está atado,
-ya lo he dicho-
la muerte es una silla
el dolor un cansancio.
 
A veces, cuando se empaña
el cristal del horizonte,
un nuevo amanecer
brilla para limpiarlo.
 
Y, la silla es una esperanza
donde descansa el cansancio.

Código de registro: 1604217281352
 


 

 

Mis pensamientos y reflexiones.
 
Al dejar de pensarte la luz volvió a mi vida.
Lola Barea.