domingo, 8 de mayo de 2016

"La almohada" Relato.

Jamás pensé en tan importante utensilio, ahora le echo mucho de menos, mucho. Les cuento:
-Es de noche y me encuentro perdida en el bosque, entre árboles, matorrales,  zarzas, charcos de lluvia, y, tengo frio,  cansancio, sueño, mucho sueño.
Veo un llano en medio de varios árboles, la tierra está despejada de ramajes, un lugar perfecto para descansar.
He buscado ramas secas, con algunas he preparado una especie de cama, con el resto para cubrirme. 
Ha parado la lluvia,  se fue el frio, y  he conseguido relajarme, a pesar de mi situación.
Miro hacia el cielo, las nubes van tan deprisa, que me confunden - no sé si son ellas que se mueven o yo. 
Escucho ruidos cerca de mí, puede ser algún conejo. Cojo una rama, y la sacudo contra el tronco del árbol, a la vez que hago uso de mi voz para ahuyentar al intruso visitante, (quizás la intrusa sea yo). De nuevo silencio.
Vuelvo a cubrirme con las ramas, y me concentro  mirando al cielo. Ya se ven algunas estrellas, eso hace que no sea tan negra la noche. Escucho como se acomodan pájaros en los árboles, pero no tengo miedo de ellos.
Las ramas no sirven como almohada,  están duras, frías,  se clavan en todo mi cuerpo y me duele el cuello.
Echo de menos mi blandita almohada, con su almohadón recién lavado, y suave con el suavizante de marca blanca, oliendo a flores del bosque.

Lola Barea.
Código de registro: 1605087459155