lunes, 1 de febrero de 2016

“Rosa y música”


Pintura de mi hija Lola R. Barea.
Titulo de la obra: La niña y el mar.
 Técnica: pastel sobre papel.
*
I

Todo deseo ser menos la rosa,
su belleza es veloz entre harmonía,
compañera de amor y sinfonía,
y algún bicho en sus pétalos reposa.

De vida corta como mariposa,
en el rosal de la melancolía,
y atrapada e inmortal en poesía,
por eso antes de rosa cualquier cosa.

Pues me cogerán manos solamente
por el dulce y agradable olor que emano,
otras por parecer a fresca fuente.

Reconozco que gusta cierta mano,
amorosa, me toma de repente,
suave me deposita sobre el piano.

II

Todo menos jazmines de verano,
pues activa su olor brisa de aurora,
amante de pintores que  enamora
y atrapa los sentidos del humano.

Rosas entre jazmines tan temprano,
despertando frescura a divina hora,
como un sorbo de vino viejo y ahora,
en compaña de dulce voz soprano.

Yo todo quiero ser y no soy nada
en el mágico mundo del jardín
donde cada flor tiene su propia hada.

A veces me pregunto, cual violín
suena subido al árbol, y dorada
abejilla impregnada de jazmín.





Lola Barea.