martes, 7 de enero de 2014

"Doña Positiva y doña Negativa"

Doña Positiva, había acabado el año 2013 bastante bien, pero quería empezar mucho mejor el nuevo 2014, usando todas sus buenas energías.
Muy de mañana se levantó de la cama, se puso ropa de deporte, y salió a la calle, dispuesta a comerse el mundo, positivamente.

 Pasó por la puerta de doña Negativa, ésta con cara tristona, barría el acerado de su puerta. Con su cara de pocos amigos hacia estremecer hasta la mismísima basura que arrastraba con su escoba.

Buenos días, doña Negativa -le saludó amablemente doña Positiva-

Buenos días lo será para usted, porque lo que es para mí, le puedo asegurar que de bueno  no tiene nada. Fíjese, fíjese -siguió hablando doña Negativa, apuntando hacía el suelo con su dedo y con su mirada- fíjese como  me ha dejado mi puerta  de hojas  ese molesto árbol. Deberían de cortarlo, solo hace que molestar y ensuciar. 

Ah, no es para tanto, mujer, -Le contestó doña Positiva- es algo normal, que se les caigan las hojas a los arboles con el viento. Igual que a las personas se nos cae el cabello, por diferentes motivos y causas, y no por ello nos deben cortar la cabeza. 

–Siguió hablando Positiva- Recuerde usted, lo bello que se pone  el árbol,  sus flores y  su perfume nos recuerda que ya llega la primavera, y que me dices, de su sombra, cuando el calor del verano aprieta, es toda una delicia cobijarse en ella.

Anda, suelte  usted la escoba, y acompáñame. Yo también tengo que barrer las hojas de mi puerta, pero, yo estoy antes que todo eso. Las hojas pueden esperar a que vuelva de mi paseo, pero el día se marchará y ni espera ni volverá.

Anímese doña Negativa y vayamos juntas a dar  un lindo  paseo, le invito a un café en la nueva cafetería. Vamos, se distraerá y eso le hará el día más agradable .

¡Ni hablar, yo no puedo ir, a esos tontos paseos! no entiendo, cómo usted puede ver todo tan sencillo y tan natural! –le contestó doña Negativa, con voz agria y amarga.
 
No soy ciega, ni sorda,  y  le aseguro que también conozco el dolor, los problemas, el miedo, la pena…
-Le contestó doña Positiva-  distingo perfectamente lo bello de lo feo, lo malo de lo bueno, la bondad de la maldad, de la mentira y la verdad, del amor del desamor, de lo conveniente de lo inconveniente…y así podría seguir, pero no quiero seguir perdiendo mi valioso tiempo. Que tengas un buen día.
-Se despidió doña Positiva, regalándole una sonrisa, y marchó feliz-
 
A la vuelta de su gratificante paseo y rico desayuno, doña Positiva vio otra vez a doña negativa barriendo la puerta.
 
¿Pero, bueno, todavía barriendo la puerta, doña Negativa?
 
¡Oh, por Dios, no me hables, no me hables, todo es un desastre!  ¡Miré, miré! Ya que tenía todo el acerado barrido y recogido, ¡fíjese que horror! Una ráfaga de fuerte viento ha sacudido el maldito árbol y ha cubierto otra vez el suelo ¡de hojas, hojas y más hojas! ¡Basuras por todas partes!
Sin embargo su puerta esta reluciente, -siguió hablando doña Negativa- ha pasado el camión de los barrenderos, y le ha dejado su puerta reluciente. ¡Sin hojas, sin hojas y sin hojas! ¡Qué mala suerte tengo, ay, qué mala  es la suerte mía!
 
Tanto lo positivo como lo negativo es igual a una esponja
por lo tanto cada cual absorberá  cada uno de lo suyo.
Autora Lola Barea.

Queridos amigos, amigas y lectores del blog "Una estrella una inspiración" por un tiempo estaré ausente. Muchas gracias a todos, hasta mi vuelta. Un abrazo.
Lola Barea.