La noche olía a tierra húmeda
a besos y promesas,
cantaban los grillos,
la paz llegó primorosa
en un amanecer de ensueños...
y yo, seguía triste.
Lola Barea
a besos y promesas,
cantaban los grillos,
la paz llegó primorosa
en un amanecer de ensueños...
y yo, seguía triste.
me acompañan recuerdos que ayer vivimos,
el alba me trae tu paz y el sol tu serenidad,
y aún así…
de melancolía se vuelven mis versos
son pájaros de papel sin vuelo, sin trinos.
Y aún así…
mientras a mis oídos llegue el silbo del viento,
tu nombre y tu sonrisa, vendrás conmigo
y juntos traspasaremos la sombra
de la vida.
Lola Barea