sábado, 12 de septiembre de 2015

"Un poeta y su mesa"

Y después de unas largas vacaciones, vuelvo a mi rinconcito donde me espera mi ordenador y un sin fin de sueños. Hola mis queridos amigos y amigas poetas, les iré visitando, solo dadme tiempo pues son muchos, les dejo un relato, le he titulado: "Un poeta y su mesa" escrito con un toque de humor y sobre todo con mucho amor, deseo les guste, muchas gracias. Os abrazo a todos.
 
¡Madre mía! Si ella viera ese desorden en la mesa de escribir, con esos cuantos versos colgados en cada esquina. El café de ayer derramado, las gafas empapada, que desastre, menos mal, el libro de Antonio Machado se ha salvado, solo se ha mojado unos cuantos versos sin importancias, son retales de un poeta, serán sentimientos profundos, versos sin acabar, versos defectuosos, puede ser que nunca vean la luz ni los lean nadie. Ese cenicero rebosando, de no sé cuándo, si ya no fumo. ¡Ay, qué asco, el vaso de agua tapado con un papel y la molesta mosca intentando entrar y beber!

 Melancolía, se cuela e invade todo el interior ,al ver la rosa marchita en el jarrón…,pero la rosa seguirá ahí, claro que sí, pues en más de una ocasión fue la inspiración de algún verso soñador.
Ese móvil, casi sin batería, nunca suena, nadie  llama, la imagen de la pantalla casi no se ve, está desgastada de tantas veces que has  posado la mirada en el, nadie se acuerda, nadie.
Las teclas del ordenador se han borrado de tanto teclear, la culpa la tiene ese poema que no encuentras las palabras adecuadas, esas rimas inoportunas que se van cruzando, te marean, no dejan contar las silabas del soneto, creo que es mejor cerrar el poema con unos versos libres.
¡Madre del Dios hermoso, pero que ven los ojos, y ese gato, que se ha subido encima de la mesa, pero que haces ahí, fuera, bájate de la mesa, lanudo o lanuda! ¡Pero si yo no tengo gato! O sí, tengo gato…¡¡por las cien hadas del olvido, se me fue el santo al cielo!! pobrecita gatita, lo siento, Dorotea, gatita linda, tomará doble ración de pienso, y una lata de atún, te gusta el atún al natural, eso no lo he olvidado, ay, Dorotea, Dorotea, eres tan buena que ni si quieras ronroneas. ¿Sabes una cosa bella gatita? Que me has inspirado un cuento, ya le tengo hasta el título, se llamará: “Dorotea, la gata invisible” ¿Qué te parece, micha? Te parece bien, verdad que sí, pues ya sabes, no me moleste que empiezo a escribirlo ahora mismo, en cuando ordene la mesa, y deje libre un sitio para poner la impresora para ir sacando todo los que ya están escritos.
 
No sé qué voy hacer con la lámpara, es demasiado grande y  esta mesa tan pequeña, y para colmo la bombilla está fundida, pondré provisional una vela, mejor no, las velas con tantos papeluchos es un peligro. Arrastraré la mesa hasta la ventana, así puedo aprovechar la luz del día y  cuando llegue la noche me alumbrará la luz de la farola, solo será por unos días, hasta que compre  una lámpara
adecuada para la mesa, o mejor será que compre una mesa más grande ¡eso es, todo solucionado, otra mesa mucho más grande,total es el rinconcito deseado, donde puedo soñar,llorar,reír, viajar, olvidar el reloj, o traer el pasado al presente, todo sin moverse de la mágica mesa.
 
Lola Barea Barrera.