Queridos amigos todos, esta fábula "La gaviota y el faisán" ya fue publicada en Una estrella una inspiración el 21/2/ 2013, pero me hace ilusión volverla a publicar. Gracias, y mis abrazos para todos, todas.
***
Una gaviota
observaba, la belleza del faisán, lo bien que vivía, en una granja bonita y agradable. También tenía
una arboleda fresca y agua dulce, un buen refugio, pero, sobre todo, comida
abundante servida por un granjero simpático.
Sin embargo, (siguió hablando la gaviota) yo tengo que pescar todos los días, luchando contra los fuertes oleajes de la mar, para poder sobre vivir, y para colmo hasta me suelen llamar la rata de los mares.
—Mala suerte la tuya, gaviota. Me has caído bien, y quiero hacer un trato contigo.
Yo tomaré tu puesto, y tú te quedaras por una noche y un día en el mío,—le propuso el faisán.
—Oh, gracias faisán. Nunca olvidaré tu buena acción conmigo, —aceptó la gaviota emocionada.
La gaviota se instaló inmediatamente en la granja, y el faisán con la misma rapidez, se alejó de ella.
A la mañana siguiente, unos cazadores tirotearon a los faisanes. Entre ellos cayó la gaviota.
Cuando acabó la temporada de caza…el faisán volvió a la granja.
Moraleja: Obsesionarse con querer tener lo que otros poseen, es síntomas de envidia. La cual, es un impedimento para avanzar en la vida.
Ponte tus propias metas, lucha para alcanzarlas, y disfrutarás el doble, tus logros conseguidos.
Y no olvidemos que: Nadie cambiará su miel por tu hiel.
Lola Barea
